viernes, 15 de mayo de 2020

Film El artista – 2008 – Dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat


Film El artista – 2008 – Dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat

Falsedades y mentiras de las normativas artísticas

Por Lic.: María del C. Coria Aveiro

La película argentina El artista se estrenó en el año 2008 y fue muy bien recepcionada por la crítica especializada, no solo en nuestro país sino también en países como España, Italia y Francia.

Las expectativas sobre el film comienzan acrecentarse cuando tomamos la sinopsis y vemos el menos pensado reparto actoral: Sergio Pángaro, Alberto Laseica, León Ferrari, Horacio González y Rodolfo Fogwill, entre otros. Y si bien cada uno de ellos se destaca en facetas artísticas como música, pintura y letras; en este caso sus personajes no responden a las actividades que desarrollan en la vida real.

El guión del film tiene como hilo conductor en su argumento a las artes plásticas y busca desentrañar al circuito legitimador de un falso artista, por lo tanto también su -supuesta- obra. Muestra el antes y el después, los malos tratos y menosprecio de las galerías a la hora de recepcionar porfolios. Pero también las hipocresías y frivolidades una vez aceptados, sobre todo cuando se percibe un futuro gran artista. Lo que bien se llama “el artista del momento”.
 La realidad es que se trata de una producción de múltiples aristas, que ataca con todo y no se guarda nada. Porque si bien el foco principal, por decirlo de algún modo, está en las narrativas legitimadoras que se construyen en el arte contemporáneo; la sociedad como receptora de las obras también está altamente cuestionada. Y esto queda en evidencia cuando, sin poder evitar la risa, se expresan frases o cliches tantas veces escuchados y hasta interiorizados.

Esos lugares comunes a los que todos –por lo menos los que de manera asidua contemplamos exposiciones plásticas- hemos accedido alguna vez. Paradójicamente el más acertado de los comentarios termina siendo el de un espectador que emite saber nada de arte y solo se limita a opinar “qué bueno es el servicio de lunch”.

De manera puntillosa lo formal del film acompaña al relato. Con una marcada cantidad de primerísimos primeros planos se da énfasis al talento silencioso del verdadero artista, un anciano internado en un geriátrico. El movimiento de sus manos, sus trazos y su esfuerzo por pintar son imágenes que conjugan acertadamente la pasión, las tristezas, las nostalgias, la soledad y hasta los sentimientos internos de un pintor de que nunca veremos su obra, como tampoco se lo oirá hablar, aunque sinceramente no es necesario que lo haga. El mismo recurso se aplica para otras escenas, como por ejemplo el rostro resignado y de cansancio del enfermero (supuesto artista), y sus cambios radicales en la vida cuando se empieza hacer pasar por quien no es.

El empleo de metáforas, como la renovación de ambientes oscuros y con empapelados “sesentosos” a limpios, luminosos y blancos son herramientas a las que se asiste para dejar en claro el paso de una rutina triste y deprimente a eventos diversos, donde abundan las comodidades, pero también los intereses en las relaciones sociales.

De esta peli podemos decir mucho, pero nada se compara con apreciarla. Más para aquellos que, desde algún lugar son –o somos- receptores y partícipes de los distintos eslabones que arma la cadena de las normativas artísticas. Las que por lamentable que sea, a veces pueden avalar erróneamente y dejar fuera a reales artistas silenciosos.


Debajo el link para acceder a la película!
https://drive.google.com/open?id=1AhTxLDf2NOE5R1XoX_6UUODOh0lauIBB



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