Recomendación de la película Enter the Void de Gaspar Noé.
Muchas veces pienso en cuáles fueron las películas que me impactaron o quedaron grabadas en mi retina y siempre Enter the Void aparece entre las primeras candidatas. Es una de las gemas fílmicas
de la década pasada que pasó desapercibida principalmente por la “mala” fama o suma
de prejuicios que arrastra su creador, Gaspar Noé. Lo esencial para esta
recomendación es separar la obra en dos aspectos bien diferenciados: los
intereses personales del autor y el desarrollo de la historia.
Eliminemos el factor personal desde el principio. Los temas
que mueven, conmueven, movilizan sus filmes son el sexo, muchas veces explicito,
la violencia, las drogas y las noches, en un contexto de cotidianidad, de vida
ordinaria, que generan el efecto buscado de incomodar al espectador. Esa
provocación es parte de la vivencia cinematográfica que nos ofrece. Y cabe
destacar que no es una incomodidad superficial, esos momentos están plantados,
estructurados para que generen el mayor impacto posible, no la ves venir,
cuando llega ya estas inmerso en la historia. La primera defensa con la que nos podemos
armar al ver cualquier obra de Noé, es saber que nos va a llevar a situaciones límites. Quiere que
te muevas en el asiento, que te quieras ir, que cierres la ventana del navegador y no tengas dudas que lo va a lograr.
Entrando en Enter the Void específicamente y dicho en las propias palabras
del autor, toda la película es un viaje hipnótico hasta psicodélico. La
potencia visual no da respiro desde que comienzan los títulos. Por este motivo,
es un filme que resiste los spoilers, ya que la forma en que se cuenta, el entramado de relato que nos brinda, es su mayor
logro. Si bien evitaré dar detalles, existen ciertas pistas a las que deben
estar atentos. Por ejemplo, el diálogo de presentación de personajes es
fundamental para dilucidar los viajes que comenzarán en los próximos minutos.
Sobre la interpretación y los significados que tiene la película, que les aseguro
que se pueden encontrar varios, Gaspar Noé en ninguna entrevista dio una
respuesta directa y concreta, por lo que voy a asumir que le concede al
espectador una libertad absoluta para analizarla. Sin embargo, Gaspar dice haber
dejado indicios para evitar interpretaciones místicas, especialmente sobre el
final. (Francamente habrá que verla varias veces para apreciarla en su totalidad). El control y el dominio de la imagen que ejercita en este, su tercer largo. es
brillante, muy pocas obras encuentran esta conexión tan bien forjada entre
lo que se quiere contar y el resultado obtenido. Incluso es una película en la que el guion jamás hubiese podido reflejar las sensaciones que la imagen despertará,
dejando como reflexión que ningún otro director hubiese sido capaz de crear una
obra de este calibre.
Entonces encontraremos en Enter the Void, un viaje de
ensoñación, una experiencia visual única, una película de las entrañas del
autor, con todos sus intereses y búsquedas, una provocación, un salto al vacío con
los ojos bien abiertos hasta el final.
Espero que la disfruten.
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