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martes, 9 de junio de 2020

Benjamín Solari Parravicini

Benjamín Solari Parravicini 


Lo enigmático de un artista.

Por Li.: María d. C. Coria Aveiro
Hay artistas que en vida tuvieron la posibilidad de experimentar el éxito y admiración por sus obras o trabajos producidos; en cambio otros no disfrutaron de algún tipo de galardón. Por esas cosas de la vida –que no es sin lo triste de la muerte- dejaron de existir con la digna resignación de haber dado lo mejor que tenían.

Benjamín Solari Parravicini fue un pintor y escultor argentino que falleció en el año 1974, y que si bien su obra tuvo trascendencia –no solo a nivel nacional sino también internacional- se lo reconoce más por sus capacidades proféticas. El pensamiento popular ha hecho firme hincapié en las psicografías premonitorias que dibujó a lo largo de su vida, y más aún cuando éstas se fueron cumpliendo con el transcurrir del tiempo, (entre ellas se puede mencionar: la llegada de los niños índigos, el sueño premonitor de la muerte de Alfonsina Storni y el hombre gris). Muchas fuentes consultadas hablan también de un hombre muy especial, dado que su espíritu estaba cargado de amor y paz, por lo que se identificó entre sus colegas y círculo social.
Pero más de lo enigmático de su personalidad, y de la que por lo visto se ha escrito demasiado –pues basta poner su nombre en algún buscador para dar cuenta de esto- el focalizar en su obra pictórica es la intención del presente artículo.

Solari Parravicini realizó solo cuatro exposiciones en vida, en los años 1927, Exposición comunal; 1929, Amigos del arte de Buenos Aires; 1935, Camati y por último en 1947, Asociación para la promoción de las artes. Después de esas fechas no hay registro de otras muestras exclusivas de éste artista, sí de manera grupal como miembro de la Asociación Arte Nuevo.
Entre sus obras más destacadas se encuentran El duende, Flautista del club de Acate, Florido jardín, Casamiento correntino, Rincón misionero y Payaso triste. Lo llamativo de sus piezas pictóricas es que la mayoría residen en el exterior, en manos de coleccionistas y la realeza belga. Lo que genera una pérdida para el patrimonio nacional, que solo cuenta con tres o cuatro cuadros en museos como Quinquela Martín y Luis Perlotti.
En su vida artística Parravicini varió considerablemente de estilos, tal vez algo de esto se deba al cambio rotundo que se generó en su carrera después de sus primeras experiencias premonitorias. Desde sus inicios trabajó con pintura figurativa, donde los motivos representados son –como los títulos de las obras lo muestran- duendes, payasos, clowns, entre otros. Lo que marca una explícita relación con lo circense. Los colores empleados son de una viva tonalidad, más aún cuando el rojo y verde son partícipes. Las líneas de perspectivas y dibujos sobre el lienzo resultan precarios, encontrando en esto relación con la obra de Vicent van Gogh (por mencionar una referencia conocida).

Después, ya en sus vivencias proféticas y sintiendo más fuerte su adhesión al cristinianismo, se refugia en las artes plásticas sacras. De todos modos predica su nueva postura ideológica mostrando a su vez fidelidad entre sus acciones y pensamientos. Tiempo más tarde su tendencia vuelve a cambiar, cuando las psicografías se tornan relevantes. La representación de éstas es de un estilo básico de dibujo, mucho más notorio que el que usaba en sus comienzos.
Definitivamente sus cambios fueron rotundos, como bien lo transmitía en sus cuadros. En sus primeras producciones transmite alegría, diversión pero a su vez nostalgia y tristeza. Es posible que esto sea la antesala para su etapa religiosa, que lo cautiva y aprehende hasta el momento de su muerte. Deja ver las inquietudes del ser humano, lo real y lo místico, la inocencia y lo que la empaña, la fe, el amor y la entrega a las creencias.

Muchas de las calificaciones que se encuentran sobre la vida de este artista lo ubican como enigmático y misterioso. Claro, siempre en relación a sus capacidades “paranormales”. Pero ¿qué pasa con su producción artística? ¿se puede utilizar adjetivos similares?. La respuesta queda a consideración de cada interlocutor que entre en diálogo con su obra, habiéndose separado o no de los pormenores de su vida personal. Lo que realmente se vuelve un desafío por el peso e importancia que éstos factores han tomado. Pero sus trabajos pictóricos a la vez, y por sí solos son valederos y subsistentes para gozar de trascendencia; ese límite que impone la muerte y que puede ser derribado por el sin límite que da la posteridad.
En el momento espectatorial la influencia del contexto, los conocimientos y competencias entran en juego, también la lógica y el sentido común, pero esto puede interferir en la contemplación de una obra, y poner un escudo que no permita dejarse llevar por lo irracional. Lo que a menudo no tiene explicación y basta con llenarse de sensaciones ilimitadas. Es aquí donde la revalorización de su legado se afianza fuertemente.
La inmortalidad de una obra debe de escapar a todo límite, volverse atemporal. Solari Parravicini no solo generó enigmas y misterios, sino también una serie de cuadros que dejan decodificar los planteos de la existencia y el miedo mismo de aceptar que mientras dure la vida los lugares desconocidos, enigmáticos o no, son parte de ella.

Algunos links que pueden sumar

jueves, 7 de mayo de 2020

Entrevista a Fernando Martín Peña


Entrevista a Fernando Martín Peña – 5 de Mayo de 2020

Por Lic. María del Carmen Coria Aveiro




No hace más de 15 minutos que termino una video llamada -modo de reunión en boga por estos días- con Fernando Peña y para mi desilusión el audio del video no se registró (47 minutos de cine mudo). Pero lejos de que la información y diálogo que el entrevistado compartió conmigo quedarán en silencio es que también tomé nota. Consuelo, posiblemente, pero dejaremos que fluya, y que sus aportes se vuelquen en este escrito.

Fernando Martín Peña es un crítico, docente, investigador, coleccionista, divulgador y presentador de cine y tv. Encargado de la curaduría del ciclo de cine del Malba, productor de Caloi en su tinta, escritor de libros, parte del equipo del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, parte del BAFICI y, también, BAZOFI. Conductor de Filmoteca en la TV pública y ahora de manera virtual Filmoteca Online por el canal de Youtube.

Fernando estudió en el CERC que en la actualidad es ENERC, y es profesor en la UBA y Universidad de La Plata. Debo de reconocer que después de todo lo que he descripto y que accediera a la comunicación que tuvimos, el pudor estuvo presente al comienzo, como para no tenerlo; pero con el correr de los minutos y por su accesibilidad como persona, la cosa fue sin complejos para mí.

Agradezco de modo enfático el acceder a la reunión y lo primero que le consulto es como van sus días en función a la pandemia, y si ha tenido que replantear su modo de trabajo o de llevar a cabo sus proyectos?
-No ha sido para mí de un gran cambio, ya que el trabajo desde casa es algo que vengo haciendo desde hace mucho tiempo. Sí en lo que respecta a la docencia, donde estamos viendo lo de las cátedras a partir de la virtualidad, y ahí ha habido un cambio. Pero justamente en relación a esos cambios es que pensamos el canal de Youtube con Filmoteca Online.

A qué diferencias apuntas con la transmisión por Youtube de Filmoteca…?
-Justamente como al cine no se puede ir, o espacios de proyección, es que al largar por youtube cierto día y a cierta hora un estreno, es como seguir respetando ese lugar de ritualidad que tiene el cine para ir a una sala a ver una película, ya que después de haber pasado el film este deja de estar online. Y es loco, porque hay cosas que yo desconocía por ejemplo el canal de chat que habilita la plataforma, entonces un día escribo sin esperar demasiado y me encuentro con gente de todo el país que me cuenta que toma mates y ve la película u otras particularidades.

Siempre buscaste distintos lugares de proyección, sentís que esto te limita?
-Entendiendo como funciona el cine si, por eso con ayuda de gente que sabe de plataformas digitales y demás es que se suman a mis propuestas y tratamos de darle forma a algunas ideas.

Como surge el BAZOFI?
-Por empezar y para dejar en claro no es lo mismo que el BAFICI, ni parte de ese festival. Con el BAZOFI se buscó a partir de una cáscara de festival poder proyectar películas que no son conocidas y que son parte de nuestro cine nacional. El nombre surge como parodia o ironía a un crítico que hablando del BAFICI lo nombraba BAZOFI de manera despectiva, y de repente tuvo mucha aceptación. También al anunciar por redes que tal día a tal hora se proyecta una película me llegaron mensajes de gente del interior agradeciendo porque nunca habían podido venir a los festivales de cine que se daban en Buenos Aires.

Se viene dentro de poco el ciclo en el Malba, nos podes adelantar de que irá esta etapa?
-El Malba se caracteriza por lo contemporáneo, así que desde ese punto es que surgen las distintas películas siempre de cine nacional. Estamos en proceso de elaboración…

Qué pensas en relación a Walter Benjamín y "La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica"?
-La revolución técnica es a partir de los 90´y con ello no ha quedado más que aggiornarse. Más que nada en divulgación. El cine argentino ahí tiene una fortaleza, ya que siempre estuvo a la vanguardia desde hace 20 años, solo faltan más estrategias de divulgación. Si revisas las salas de ahora se van achicando, antes podías ir a ver una película con una proyección de mil personas, hoy las salas son cada vez más chicas, y ahí si está faltando una mirada técnica. Se han querido hacer algunas cosas, como cine.ar por ejemplo, pero falta todavía recorrido en materia de exhibición.

La Nación te tituló en una nota el año pasado como: el guardián del cine nacional…
-Lo que pasa es que desde ese aspecto hay un trabajo muy en soledad, tener 8000 títulos de películas en mi casa no es lo ideal. No solo por el paso del tiempo y el que estén en mi casa, sino por lo que se va perdiendo, porque yo no soy una institución. Me hubiese encantado que el estado genere un instrumento para que sea público y al alcance de todos, pero bueno desde los objetivos mínimos he logrado almacenarlas en buenas condiciones, desde los objetivos máximos, ya no depende de mí. En ese aspecto guardo tranquilidad, no necesito psicoanálisis…

Para cerrar y no quitarte más tiempo, dos preguntas en una. Usas las redes? Y qué le recomendarías a los artistas que ésta situación los ha afectado, o a todos aquellos que ven sus proyectos truncos por la actualidad, partiendo de tu experiencia?
-La difusión es importantísima, pero desde el lado opuesto por lo menos para la cultura. O sea la oferta es lo que determina la demanda. Lo que no se conoce no se puede elegir, y sostener en el tiempo ese ofrecimiento también es importante para lo cultural. Por ejemplo en la TV pública propusimos un ciclo de cine mudo, que encima es barato en costos y los primeros tiempos no funcionaba como lo esperábamos, pero con la insistencia eso fue cambiando y hasta llegamos a tener raiting. Por eso creo que es una falacia eso de que uno debe de ofrecer lo que el público quiere, uno consume lo que se ofrece. En función a las redes sí, las uso, justamente para difusión, y aunque al principio uno reniega con el tiempo te das cuenta que es como un boca en boca, y que cortas un sistema de prensa. Ya no necesitas de la gacetilla de prensa que, si ningún medio lo divulga quedas medio partido al medio. Las redes trabajan de modo directo, y eso es genial.

A modo de recomendación Fernando opina que es mejor no resistir ni abrumarse y menos intentar abarcar todo lo que la tecnología permite porque eso puede ser muy abarcativo y en contrapartida se cae en la frustración. Yo creo, dice Fernando, que las ideas claras es lo ideal y ver que funciona en relación a eso, por más precario que parezca, si se encontró un modo de darse a conocer, o mostrar lo que se está generando seguir por esa vía hasta ver que pasa más adelante…
Nuevamente gracias por tu tiempo y buena predisposición!
Debajo algunos links que pueden resultar interesantes en función a Filmoteca, BAZOFI u otras actividades del entrevistado.



lunes, 13 de abril de 2020

Qué es la Crítica de Arte?

¿Qué es la crítica de arte?

Algunos aspectos de la construcción como texto de opinión cultural

por María d. C. Coria Aveiro

“El mundo del arte está lleno de gente con imaginación, y ya no se puede
decir que el arte es importante porque avanza hacia su futuro. Eso me da
una inmensa libertad como crítico de arte”.

Arthur Danto

Para hacer un abordaje de la significación de la crítica de arte en
nuestros días y cómo construir este tipo de texto, debemos tener en
cuenta algunas aristas que hacen que el arte viva un momento puntual
y particular. Entonces un objetivo principal será centrarse en la crítica
como género periodístico, teniendo en cuenta la actualidad
multicultural y globalizada en la que nos encontramos, sin descuidar
por esto teorías de especialistas en el tema que son anteriores a
nosotros.

En el artículo de Rafael Yanes, “La crítica de arte cómo género

periodístico: un texto argumentativo que cumple una función cultural”
se encuentra una primera definición, sin pasar por alto como el autor a
modo de subtítulo, remarca la importancia de la honestidad,
considerándolo un requisito fundamental. En el argumento del texto la
expresión del juicio de valor tiene que ser explícita, donde la
imparcialidad ideológica / intelectual (o medio para el que se trabaja),
y la honestidad sean principios de la opinión que se emite, tratando así
de divulgar o difundir una pieza artística u obra de arte.

De este modo el crítico con su trabajo, juega el papel de mediador o

puente entre el espectador y el objeto, acortando distancias propias
entre uno y otro, siendo este uno de los objetivos más importantes que
se tenga en cuenta a la hora de ejecutar el escrito. “La crítica debe ser
entendida como el arte de informar, interpretar y sobre todo valorar
una obra artística” (Vallejo Mejía, 1993, p. 22). El emitir una
valoración permitirá que el crítico forje la virtud de arriesgarse, dando
a conocer su particular opinión con su discurso.

La mera descripción, si bien es dar a conocer los aspectos retóricos de

la obra, no deja de ser más que eso: una descripción, la cual no abrirá
al diálogo ni tendrá la posibilidad de un lenguaje persuasivo, que es
propio de un texto argumentativo que pertenece al género periodístico.
Por lo que continuar con las observaciones temáticas y enunciativas
entregará al lector un texto metacrítico completo, donde la
argumentación será respaldada por el análisis realizado, lo que
ayudará o será de ímpetu para el crítico a la hora de dar una
valoración.

Considerar que se escribe sobre el trabajo de un artista y que ese texto

llega a los lectores, quienes serán los espectadores de dicho trabajo, da
al crítico un papel de “educativo/informante” por lo que la influencia
en la emisión de una opinión tiene que formarse desde la cautela,
proveyendo de herramientas al lector lo suficientemente completas para
que este pueda ser competente en el momento de presenciar las obras.


Para el filósofo Arthur Danto el interés no es destruir o crear carreras de artistas, el interés debe de regirse por descubrir cuál es el tema de la

obra, y si este tema ha logrado plasmarse de manera apropiada,
transmitiendo el significado correcto. Es condición básica que los
conocimientos de arte del crítico estén a la luz de la interpretación que
haga entender si la materialización que emplea el artista es la
necesaria para que el sentido llegue a los receptores, o si ésta no
cumple con ese cometido, es el ejercicio de todo crítico, sobre todo en
el momento cultural en el que nos encontramos. Donde la pluralidad y
variedad están a la orden del día, el estudio de las obras es aconsejable
que sea puntilloso, tomando cada pieza por si misma.

El contexto, lugar y momento que envuelve a la obra también es

importante para el crítico, ya que a veces el significado de las mismas
suele ser local, dependiendo de códigos propios, ya sean sociales,
políticos o de la historia cultural de ese lugar.

A modo de conclusión, la crítica de arte es un texto cultural

argumentativo perteneciente al género de la opinión, donde una de sus
funciones más importantes es acercar al espectador el trabajo del
artista, dándole herramientas competentes para la contemplación de
las obras. Siempre haciendo explícita una valoración y siendo honestos
con lo que se observa para poder obtener como resultado un texto
plausible.

http://www.artecriticas.com.ar/detalle.php?id=32&c=2

Bibliografía
Vallejo Mejía, María Luz, La crítica literaria como género
periodístico, Pamplona, EUNSA, 1993.
Arthur Danto, Entrevista http://www.ipsnoticias.net/1999/12/arthur-c-danto-la-alegria-de-vivir-despues-del-fin-del-arte-2-e/